





En los últimos meses de la II Guerra Mundial, los servicios de inteligencia del ejército de EE.UU. pusieron en marcha una operación secreta denominada Operación Paperclip, cuya finalidad era “reclutar” a los científicos expertos en armas del Tercer Reich y recuperar algunas de sus creaciones, adelantándose así a la Unión Soviética. Uno de los ingenios recuperados por los estadounidenses en unas instalaciones secretas nazis fue el Horten Ho-229 V3, un prototipo de cazabombardero de aspecto singular, cuyas características demostraban que, de haber dispuesto de más tiempo, la Luftwaffe alemana habría puesto en serios aprietos a los aliados y, quién sabe, quizás habría cambiado el curso de la guerra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario