sábado, 29 de mayo de 2010

Persiste peligro por actividad del Pacaya




Dos personas muertas, tres desaparecidas, 59 lesionados leves y mil 924 evacuados era el balance de la erupción en el Volcán de Pacaya, ayer. Expertos y autoridades señalaron que la amenaza es latente, porque las explosiones y la lluvia de ceniza continuaban anoche.


Según declararon las autoridades, en conferencia de prensa se prevé que la actividad del Pacaya continuará hoy y mañana, por lo cual persisten el peligro, las alertas y el estado de Calamidad.

Las consecuencias de la erupción del jueves último en la noche emergieron ayer, cuando la luz del día dejó ver la capa negra de ceniza sobre techos de viviendas, edificios, aceras, avenidas y calles de la capital y municipios aledaños.

Pobladores afectados en municipios del sur lamentaban los daños en sus casas o la pérdida de sus cultivos —café y maíz, entre otros—.

Mil 924 personas fueron evacuadas de las comunidades San Francisco, El Rodeo, El Patrocinio, Caracolito, El Cedro, Los Ríos, Bejucal y Cerro Chino.

De esos damnificados, mil 865 quedaron refugiados en siete albergues ubicados en los municipios de San Vicente Pacaya, Escuintla, y Amatitlán y Villa Canales, en el departamento de Guatemala.

Tres personas continuaban desaparecidas ayer y cuatro fueron trasladadas a centros asistenciales, por diferentes motivos derivados de la erupción.

El periodista Aníbal Archila, reportero de Noti7, fue la única víctima mortal como consecuencia directa de la actividad volcánica, mientras daba cobertura al fenómeno. Hoy se llevará a cabo una misa de cuerpo presente en la Catedral Metropolitana, a las 9 horas, y después será inhumado en el cementerio Hermano Pedro, zona 7 de Mixco.

El otro muerto fue Herber René Gámez, 22, quien cayó del techo de una escuela cuando limpiaba las cenizas. Decenas más resultaron lesionados por actividades similares o por ser golpeados por rocas al momento de la erupción.

Actividad continúa

Autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y del Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), informaron que la actividad en el Pacaya continuaba, al igual que la alerta y el estado de Calamidad en Guatemala, Escuintla y Sacatepéquez.

“Aunque la actividad sigue, es difícil pronosticar si ocurrirá otra erupción, pero hay que estar alertas”, dijo el vicepresidente Rafael Espada.

El Volcán amaneció tranquilo, pero a eso de las 6 horas se sentían y se escuchaban en los alrededores las continuas explosiones. Los retumbos eran perceptibles con claridad desde las aldeas Concepción, Los Cedros, San Francisco de Sales y Calderas, de San Vicente Pacaya, Escuintla, y que fueron de las más afectadas por la erupción.

Por la tarde, la mayoría de pobladores de las aldeas había sido convencida de que lo mejor era desalojar sus hogares y pasar la noche bajo un techo seguro, por lo que se resguardaron en albergues en San Vicente Pacaya.

En el más grande de los refugios, ubicado en el salón municipal, unas 800 personas permanecían recostadas, pero los niños corrían. Sin embargo, ante la falta de higiene de los huéspedes, una de las encargadas tomó el micrófono, y dijo: “Por favor, señores, escuchen. Que estemos en emergencia no es sinónimo de que seamos sucios. Mantengamos el orden y la limpieza”.

Impacto en la provincia

En Alta y Baja Verapaz, El Progreso y Quiché, los pobladores amanecieron ayer sorprendidos porque la ceniza volcánica llegó a sus residencias y formó un manto negro que cubría calles y autos.

Samuel Rodríguez, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo de San Francisco de Sales, informó que esa es una de las poblaciones más afectadas, ya que las 180 familias residentes perdieron sus viviendas.

Las autoridades del sector turístico se mostraron preocupadas por las consecuencias que la erupción del Volcán puede tener en esa industria, pues ya se han cancelado visitas, sobre todo en Antigua Guatemala, Sacatepéquez; Panajachel, Sololá; Chichicastenango, Quiché, y Semuc Champey, Cobán.

Sectores aportan

El elevado número de personas damnificadas que dejó la erupción despertó la solidaridad de entidades gubernamentales, civiles e internacionales.

La Fundación Castillo Córdoba informó que se hacen cargo de la alimentación en albergues ubicados en San Vicente Pacaya, donde están alojadas unas 900 personas.

También la empresa Walmart México y Centroamérica colabora con los afectados. Ayer, entregaron una donación de Q40 mil, consistente en víveres para los albergues situados en la Escuela Rafael Iriarte, en Amatitlán, y el auditorio central de Villa Canales.

Además, varias tiendas de esa cadena servirán de centros de acopio para donaciones de alimentos básicos, en los próximos días.

La Cámara del Agro (Camagro) y sus socios también lanzaron una campaña de apoyo a los damnificados.

“Hemos priorizado focalizar el esfuerzo de los sectores en apoyar a las personas, para poder reparar y asegurar sus viviendas”, informó Otto Kuhsiek, presidente de Camagro.

Comprueba daños

El presidente Álvaro Colom recorrió ayer los cuatro municipios más afectados por la erupción: San Vicente Pacaya, en Escuintla; y Amatitlán, Villa Canales y San Miguel Petapa, en Guatemala. En todos, autoridades locales y pobladores refugiados en albuergues solicitaron alimentos, colchones, frazadas y ayuda para recuperar sus cultivos.

Colom aseguró que depende del comportamiento del Volcán en los próximos días si se extiende el estado de Calamidad, y afirmó que habrá asistencia económica para la recuperación de las cosechas.

FUENTE:PRENSA LIBRE.COM

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